top of page

Muy bien, sólo no lo vuelvas a hacer

Eric García Valladares

La diversidad de elementos para crear diferentes ambientes en nuestra vida, sugiere que estemos tomando decisiones a cada instante. Algunos estudiosos del tema consideran que se toman alrededor de 35,000 decisiones al día, la inmensa mayoría de esas decisiones las tomamos de manera subconsciente, automáticamente. Las que tomamos de manera consciente, llevándolas al terreno de la articulación lógica, sólo llegan a poco más de cien (en el mejor de los casos). Así que es muy probable que te escuches decir en algunas ocasiones “…caray…lo hubiera hecho diferente…”. Cuando estás en ese estado de pensamiento, puede estar ocurriendo otro mismo proceso de toma de decisiones: “lo hice bien”, “al menos no hice esto otro”, “si tan sólo hubiera hecho…”, “otra persona lo hubiera o lo han hecho peor”, “recordaré la próxima vez, porque no quiero sentirme igual”. Esta autoevaluación nos coloca en una situación de arrepentimiento.

El arrepentimiento puede dirigirse hacia dos actitudes: la primera es descendente, es cuando pensamos “al menos no resultó peor”. La segunda es ascendente, es cuando pensamos “si tan sólo…”, lo cual nos permite tomar acciones tanto reactivas (por la experiencia motivo de la reflexión), como proactivas para no incurrir en situaciones similares. Esto nos lleva a caer en tres tipos de respuestas. Ignorarlo: hacer menos el hecho, narrativamente reducimos los efectos para autoengañarnos, de esa manera podemos minimizar la vergüenza, la pena, el dolor interno e incluso encontramos un beneficio colateral como sacado de una rutina de standup. La segunda respuesta es la de resentirse: estar resentido o incluso regocijarnos, nos lleva como en una autopista hacia la desesperación, ya que no terminamos de entender porque las situaciones fueron de ese modo y no queremos engañarnos, en ocasiones queremos tener una respuesta lógica de lo que ya pasó, y la mayoría de las veces es un “sin sentido” que nos vuelve locos. La tercera respuesta es abordarlo: pensar lo necesario para determinar nuestro paso siguiente. Cuando las causas no están por completo en nuestro control, entonces tomamos conciencia de que fue nuestro comportamiento inmediato, el cual, si está en nuestro control, y nos centramos en establecer criterios, identificar estímulos, reconocer nuestra tendencia conductual y aplicar las lecciones aprendidas para generar un crecimiento verificable.

Po lo anteriormente expresado, vemos la imperante necesidad de arrepentirnos cada día, pues es la única manera de realmente tener un crecimiento. Cada arrepentimiento bien dirigido nos lleva a tomar mejores decisiones. El arrepentimiento es uno de los génesis del pensamiento crítico.

Existen arrepentimientos estructurales que debemos tener en el radar ya que cada uno nos revela una parte importante de nuestra conciencia. Los fundamentales que nos desvelan la necesidad de estabilidad, de mantener nuestra seguridad, nuestra permanencia, generalmente se presentan cuando nuestro pensamiento positivo se interpreta como una falta de prevención, cuando al parecer no estábamos consientes de elementos que siempre estuvieron ahí, pero se requería de una postura de auditoría considerando las diferentes variables en juego. Los de audacia. Woww ¡que importantes! Son los que nos revelan la necesidad de crecer, de evolucionar, de convertirnos en una mejor versión de nosotros. Son los que surgen de las oportunidades perdidas, de congelar nuestro actuar, ya que entendemos que la no acción, representa un retraso. Nuestra interiorización con esta estructura nos permite avanzar a un mejor lugar de desarrollo. Los morales: son los que nos revelan la necesidad de ser compasivos, bondadosos, empáticos. Es cuando nos damos cuenta que algunas de nuestras acciones y/o decisiones pudieron haber sido con mayor beneficio para con quienes interactuamos. Incluso actuares injustos, o interpretaciones consientes de actuares incorrectos como tomar ventaja, robar, mentir, son integradas en la estructura de este modo de pensar. Los de conexión: revelan la necesidad de amar, obteniendo como resultado de amar el tan sonado amor. Implican acciones que denotan la preocupación por los demás. Tener una actitud diligente ante necesidades de terceros. El cuidado de estas personas representa un sentido para nuestras vidas, nos orienta, el servicio nos enriquece el alma.

Creo que hasta aquí dejaré la escritura del día de hoy antes de que me arrepienta de no haber hecho mejor un podcast. Así que ya podemos empezar a arrepentirnos del 0.3 % de las decisiones que tomamos ayer, lo cual se traducirá en una mejora de hasta el 1%. ¿Te imaginas cómo podría ser tu vida si cada 24 horas mejoraras el 1%? Bueno pues mientras eso sucede yo seguiré diciendo “muy bien, sólo no lo vuelvas a hacer”. Compárteme tus opiniones grupoalter.ego@gmail.com

Comments


© 2023 by Name of Site. Proudly created with Wix.com

bottom of page